Jorge y Pablo absolucion

 

La pesadilla comenzó en aquella fría tarde de otoño, durante la huelga general del 14 de noviembre de 2012, cuando miles de logroñeses salieron a las calles, como en infinitud de ciudades, para denunciar unas políticas que les están colocando contra las cuerdas. Fue el segundo y último gran paro general realizado con el fin de frenar las políticas económicas del Gobierno del Partido Popular. El éxito de movilización con que se saldó puso en evidencia el descontento social ante los recortes de Mariano Rajoy y sus secuaces. La movilización fue de tal magnitud que los antidisturbios se asustaron y acabaron cargando sobre una multitud pacífica, con el resultado final de varios manifestantes heridos, diversas personas multadas y Pablo y Jorge detenidos y encausados por altercados.

Pero aquel no solo fue un día de rabia, sino también de miedo hacia unas calles a punto de estallar. A pesar de que el 15M ya había desbordado la capacidad de convocatoria de las estructuras políticas y sindicales tradicionales, tanto el Gobierno como la patronal precisaban unos interlocutores de confianza, que se apresten a cualquier tipo de componendas, por lo que era perentorio contener de alguna forma a los elementos de la protesta más activos y rupturistas.

Ese fue el telón de fondo delante del cual se desarrollaron una serie de actuaciones de marcada índole represiva. En Logroño concretamente la diana se fijó en la Confederación Nacional del Trabajo. Jorge y Pablo son reconocidos miembros de la CNT de dicha ciudad; al detenerles y encausarles, se daba también un contundente golpe a un sindicato que aquel 14 de noviembre consiguió encabezar una manifestación multitudinaria y congregar a miles de personas frente al palacete donde se cobija el presidente autonómico, al margen del resto de sindicatos.

No caben otro tipo de interpretaciones. Al día siguiente las fuerzas políticas y empresariales de la región aplaudirían una discutible actuación policial que dejó dos heridos graves y varios manifestantes contusionados, además de dos vidas militantes que pasaban a verse hipotecadas con el oscuro montaje judicial que se había armado en torno a ellas. De esta forma celebraban también que CNT, en vez de dedicarse a las tareas sindicales que le son propias, tenía que emprender una larga y difícil singladura para apoyar a sus compañeros procesados, Jorge y Pablo, dos cenetistas que acudieron a la huelga a defender los derechos de tod@s en nombre de la Confederación.

¿Qué hicieron nuestros dos compañeros durante la carga? Nada. Pablo aparece grabado en vídeo portando una pancarta con ambas manos, mientras que Jorge se encontraba muy lejos de allí, de camino a su trabajo en una población situada a más de cuarenta kilómetros de Logroño.

En el fondo, no nos engañemos, su único delito es el de ser conocidos militantes del sindicato CNT de Logroño, y por ese único motivo les piden penas de cárcel que van desde los tres años de cárcel para Jorge y los más de seis para Pablo. Pero no están solos. Su causa es la nuestra: la Confederación entera está con ellos.

La mañana de este 4 de septiembre, más de cinco años después de ocurridos los supuestos sucesos –y decimos supuestos porque la acusación no ha logrado sustentar sus cargos con pruebas, excepción hecha de los testimonios policiales–, hemos conocido por fin la sentencia por el juicio del 14-N, que condena a nuestros compañeros Jorge y Pablo a unas penas de un año y cuatro años y nueve meses de cárcel, respectivamente.
La noticia ha caído en CNT como un jarro de agua fría, no tanto desde el lado judicial –hay posibilidades de recurso, y no dudéis de que esta malhadada sentencia se recurrirá–, sino desde el moral. Nuestra desconfianza hacia lo que se viene a conocer como Justicia se ha visto confirmada. Y aunque ojalá pudiéramos decir lo contrario de este NO-CASO, vemos reafirmada nuestra posición sobre unas instituciones que si por algo se caracterizan, es por su hostilidad hacia el movimiento obrero.
¿Qué esperamos? Justicia. Pero no un nuevo y agotador proceso donde unos personajes teóricamente neutrales evalúan sobre unas pruebas y testimonios. Lo que queremos es el reconocimiento público de que nuestros dos compañeros fueron inculpados falsamente. La absolución. No creemos en sus palabras y testigos, nosotros y nosotras también estuvimos allí y además hemos visto los vídeos de lo sucedido en aquella manifestación.
Esta sentencia ha sido un paso atrás. Ahora daremos tres adelante, comenzando por la manifestación, convocada por StopRepresionRioja, que este sábado 8 de septiembre, a las 18:30, discurrirá desde el llamado Palacio de Justicia de Logroño. Nuestra única defensa es que más y más oídos se enteren de esta NO-Justicia.
Os enlazamos al comunicado de respuesta a la sentencia de StopRepresionRioja.

Desde el Secretariado Permanente del Comité Confederal queremos demostrarlo, invitándoos a participar en las jornadas que se están preparando en Logroño para apoyar a Pablo y Jorge.

 

fuente: www.cnt.es